"No es necesario que vaya muy lejos para encontrar un mundo nuevo. Puedo encontrarlo si me acuesto en la hierba."
Después de varios años en silencio, he decidido regresar. No resulta fácil. Encuentro que mis dedos estan entumecidos y mi mente anclada en la rutina... De mi corazón, prefiero no mencionar nada, al menos por el momento.
Hoy Arturo no se despertó, y con ello hoy sus sueños no han podido hacerse realidad. Y todo su universo terrenal se agitó explosivamente desgarrando corazones, arrancando lágrimas y sumiéndonos a todos en una profunda tristeza.
No quiero perturbar tu silencio pero no puedo conciliar el sueño, así que no tengo otra opción que descargar parte de esa emoción que me embarga sobre este lienzo en blanco. Estas tan presente en mi que casi te siento rebosando por cada poro de mi piel, al tiempo que el eco de tu voz sigue resonando dulcemente en mis oídos. No es licencia poética sino un hecho irrefutable que el sonido de tu voz, y tu dulce y musical risa, se repiten en mi mente como una adorable melodía.
La esperanza, el amor. Esos dos grandes motores que mueven el mundo.
Me desconcierta el silencio como medio de comunicación.
Y una vez mas, y sirviendo de precedente, se desata una emoción sincera y sin freno. Y me sorprende en medio de mi tarea de bricolaje emocional. Y maldigo la hora en que decidí comenzar este alicatado, porque esa emoción descubre la brecha por la que afloran todos los miedos:
Página 1 de 6